Mi tesoro

Macarena y su gatita ( con firma)

Llegaste a mi vida cuando las señales así lo indicaban,

al cumplirse el calendario pactado en el pasado,

el día y la hora que en el firmamento marcaron las estrellas.

Acudí  en tu busca con ilusión

y  con el alma desbordante de amor incondicional,

ante la inminencia de tan anhelado reencuentro.

Nada más verte, quedé prendada de ti.

¡¿Cómo no enamorarme del cielo de tus tiernos ojos,

de tu dulzura e inocencia o de tu aroma de bebé…?!

Te acaricié, y me hiciste cautiva de tu corazón felino,

de tu belleza y elegancia,

de tu distinguida personalidad y porte aristocrático,

vestigios de tus ancestros persas.

Y al dedicarme tu tímido ronroneo, reconociéndome,

clavando tu mirada en la mía, confiada,

¡mi amada Nubia!, mi querida compañera de viaje,

comprendí que nuestros destinos se habían unido para siempre,

que jamás nos separaríamos, y que permaneceremos juntas

hasta el final de nuestros días, y aún más allá…

Porque tú, gran Reina egipcia gatuna, formas parte de mi familia.

Poema de Macarena Torre a su gata Nubia, recogido en su segundo libro solidario “Gat@s, perr@s… y viceversa II”.

TOP